En el desierto de Atacama, el más árido del mundo, ubicado
al norte de Chile, se produce un fenómeno climático espectacular.
El paisaje desértico se convierte en un jardín, con más de
200 tipos
de flores, únicas en el mundo, que cubren valles y cerros. Esto,
gracias a las lluvias de invierno que caen en la zona, entre julio
y septiembre y que, a veces, son superiores a los 15 mm.
En los comienzos de octubre y hasta fines de noviembre,
¡nadie podría imaginar que lo que ven sus ojos es un desierto!
Flores de todos colores aparecen, principalmente cerca de la
costa,
formando una hermosa alfombra multicolor.
Unas de las más bellas son las "añañucas“,
que crecen
de diferentes colores.
También la "garra de león", de tono rojo y
amarillo,
que puede alcanzar un diámetro de 15 cm. y
lamentablemente, se encuentra en peligro de extinción.
Pero cuando la lluvia no se deja ver por esa zona
y se
mantiene seca, bajo las rocas, las semillas esperan
pacientemente, a que el
cielo riegue esos suelos
para florecer.
El fenómeno se produce de 3 a 8 años, dependiendo de las
lluvias
y es posible gracias a la capacidad de las plantas, adaptadas
al clima
desértico, de mantener sus semillas bajo unos centímetros
de la superficie, por
años y hasta por décadas.
Sólo brotan si la cantidad de lluvia caída es suficiente
para iniciar el ciclo. Así, en lugares en donde
nunca se vio vegetación,
aparecen plantas
y flores en cantidades extraordinarias.
En un año lluvioso, el desierto se convierte en mar,
en un
mar de flores. Se atribuye este curioso acontecimiento
climático al fenómeno
del Niño-oscilación del sur.
Las
regiones privilegiadas con este maravilloso
fenómeno son la carretera de la
costa
entre Puerto Viejo y Huasco. Los sectores más llamativos se
encuentran en
los llanos de Vallenar y Copiapó.
Sin embargo, todo el desierto en general se
pone más verde.
El fenómeno del desierto florido provoca un fuerte
impacto
sobre el sistema ecológico de la zona.
Durante este evento, aumenta en forma notable
la cantidad de insectos y aves, de los cuales en años secos,
se ven muy
pocos.
¿Conocíais el desierto de Atacama?
¡¡Gracias Roberto!!